Capítulo 3 de 30
Corazones Acelerados: Amor Prohibido
El agrio olor a gasolina quemada ahogaba por completo el perfume a lavanda y dinero viejo de la mansión Montenegro. Elena soltó el asa de su maleta justo cuando un violento estruendo metálico hizo temblar el prístino suelo de mármol bajo sus pies.